Sofía Johansson, una novia for her

Cinco minutos antes de salir de casa, Sofía se puso un velo de tul muy fino, que llevó solo en la iglesia, y su perfume favorito, For Her de Narciso Rodríguez, el último toque para ser ella.

Y así, como una esfinge griega y con el Palacio de la Granja como escenario, Sofía Johansson vivió uno de los días más bonitos de su vida: su boda.

«Alejandra me hizo esta foto en el último momento, justo antes de salir hacia la iglesia. Llevo usando Narciso Rodriguez desde que tenía 15 años. Lo empecé a usar porque me sentí muy identificada con su primera imagen de campaña: con el físico de Carmen Kass, con el estilo de foto, con el peinado, con los colores y formas minimalistas de los frascos. Me encanta que hayan guardado la esencia de esa primera campaña en la renovación, con Jean Campbell.

Cuando olí la fragancia, sentí que había encontrado mi perfume y aunque he intentado usar otros en estos años, no he podido. Aún no he encontrado otro con el que me identifique tanto. El día de mi boda no podía faltar… la gente dice que huele a mi.»

Nueva imagen de la fragancia For Her, de Narciso Rodríguez

 

Aunque es de Madrid, su físico y su apellido delatan sus orígenes nórdicos. Su abuelo paterno, sueco y su abuelo materno, danés, se casaron con dos españolas.

Hace ocho años, Sofía coincidió con Rodrigo en la fiesta de una amiga en común. No volvieron a coincidir hasta cinco años después en otra fiesta y desde entonces, no se han separado.

Cuando decidieron casarse, eligieron La Colegiata de San Ildefonso en La Granja, Segovia, por varios motivos: porque la familia materna de Rodrigo es de allí, porque está cerca de Madrid, porque consiguieron fácilmente la fecha que les gustaba y porque podían ir andando al lugar de celebración.

Sofía se preparó en el apartamento que tiene en el Palacio de Carlos III, donde fue también la celebración. Para ello, eligió una bata de seda que le había traído su hermana María de la India y unas bailarinas de Pronovias. José Belmonte le maquilló con un maquillaje muy natural y Manu Fernández le peinó con una coleta.

 

El modisto Lorenzo Caprile fue el encargado de plasmar la estética de principios del siglo XX en el vestido de novia. En un principio, Sofía no tenía claro como quería que fuese el vestido, pero si sabía que el tejido tenia que ser especial y el diseño sobrio, sofisticado, sencillo e inspirado en lo clásico.

 

El vestido estaba hecho en gasa natural, a base de microplisados que recuerdan a una de las creaciones más icónicas de la historia de la moda, los vestidos Delphos de Mariano Fortuny, modelos únicos cuyo proceso de elaboración sigue siendo una incógnita a día de hoy.

Tenía nudos en la parte delantera y en las mangas para conseguir la forma que buscaba Lorenzo. A lo largo de las pruebas, fueron moldeando el vestido sobre Sofía.Tenía el cuello a la caja, un escote en la espalda redondo y llevaba una capa que hacia de cola.

 

«Mis manos lucían perfectas porque me hice la manicura en My Little Momó unos días antes. Es mi oasis de belleza y no hay lugar donde me mimen más. Llevé mi anillo de pedida, un anillo de oro con un diamante central de Gold & Roses y unos pendientes vintage en forma de flor, que me regaló mi padre antes de saber como iba a ser el vestido.

 

Unas sandalias de raso en color nude con tiras de pedrería, de Miu Miu y su ramo, hecho por Brumalis con astrantia color cereza, astilbe rosa, bruñas variadas, eucalipto, cinerea, olivo y verde africano, completaban su look para convertirse en la novia velada del vestido plisado de la que todo el mundo hablaría meses después. Aunque Telva ha publicado su boda en papel, espero haberos podido describir algunos detalles más de esta novia tan especial, como su perfume favorito.

Fotos © Alejandra Ortiz

 

Otras novias que usan Narciso Rodríguez For Fer:

Lara Goretti, de Petite Mafalda.

Ana Gayoso, de La Champanera.

 

 

Sofía Johansson, una novia for her